domingo, 8 de noviembre de 2009

Las dos caras de una misma moneda

CARA :

Cierto día al llegar de su trabajo, el padre de Luciano observó al saludarlo que este poseía entre sus manos un dibujo, dibujo que había realizado durante la tarde. Luciano era un niño que con apenas 5 años demostraba poseer una fuerte inclinación hacia el arte, principalmente hacia el dibujo. Luego del correspondiente beso de bienvenida, el siguiente diálogo tuvo lugar entre ellos :

Luciano: hola papá, mira lo que hice para vos ?

El Padre luego de observar el dibujo, pensativo respondió : "Precioso hijito, realmente precioso". Mañana te voy a comprar un cuaderno y 10 cajas de pinturitas para que sigas pintando...

Luciano comenzó a pintar incesantemente a partir de ese día. Durante toda su niñez y adolescencia, a la par que atendía sus labores escolares, pintaba y pintaba sin cesar. Llegado a sus 20 años era un reconocido pintor y escultor en su tierra natal. Viajó por todos lados presentando sus obras, y no solo amasó una gran fortuna sino que dedicó la vida entera a su gran pasión. Hoy en día es recordado y reconocido en todo el Mundo, y su influencia dentro del Arte es indiscutible ya a esta altura. Dan fe de ello las muchas escuelas fundadas con su nombre, a lo largo de todo el planeta.

SECA :

Cierto día al llegar de su trabajo, el padre de Luciano observó al saludarlo que este poseía entre sus manos un dibujo, dibujo que había realizado durante la tarde. Luciano era un niño que con apenas 5 años demostraba poseer una fuerte inclinación hacia el arte, principalmente hacia el dibujo. Luego del correspondiente beso de bienvenida, el siguiente diálogo tuvo lugar entre ellos :

Luciano: hola papá, mira lo que hice para vos ?

El Padre luego de observar el dibujo, pensativo respondió : "Este dibujo no pudiste haberlo hecho tú vamos... este dibujo seguro que lo hizo tu maestra. No seas mentiroso..."

Luciano miró tristemente el dibujo que había hecho, en el cual había invertido toda una tarde, y lloró desconsoladamente sobre el mismo. Ya entrada la noche, como único consuelo posible se dijo así mismo, plenamente convencido: "Tal cual, mi papá tiene razón, yo no he pintado este dibujo".

Luciano nunca más volvió a agarrar un lápiz, mucho menos un pincel...

1 comentario:

  1. Buenísimo!.. es increíble la importancia de un buen estímulo, sobre todo a temprana edad, para el desarrollo de las potencialidades artísticas de un ser humano..

    Excelente !!

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