viernes, 20 de noviembre de 2009

Y vos, de qué lado estás ?

Anoche, mientras estaba recostado en mi cama pensaba : "Por qué habré elegido el costado derecho del colchón para dormir ?, si la cama es de dos plazas...". "Bueno, está bien, tampoco le des tanta vuelta hermanito. Elegiste este costado porque el día que te trajeron la cama te tiraste de este lado, y punto". Pero no, no me convencía mi propia respuesta, no me cerraba como se dice vulgarmente. Y mira que varias noches he ido a parar al otro costado, me he recostado en diagonal, a los pies, o como sea que sea que tenga que ser pero siempre, siempre termino en el mismo lugar, en el costado derecho.

Y el colchón se va gastando irremediable, inexorablemente de ese costado, como debe ser. Por eso cada 15 días lo hago rotar, y lo doy vuelta además. Y es ese día en el cual, una vez más, me vuelvo a formular la misma pregunta : "Por qué el costado derecho amigo mío, y no el izquierdo ?". "Tendrá alguna simbología mística quizás ?". "Tendrá algo que ver con mi infancia, con la forma en que me criaron, con miedos subyacentes en mi inconciente ?", "TENDRA ALGO QUE VER CON EL INCONCIENTE COLECTIVO DIOS MIO ???", "Será una mera casualidad ?"... "Si si, tiene que ser eso nomás, una MERA CASUALIDAD, no jodas, no pienses más por favor...". “Bueno, pero podrías probar el costado izquierdo, al menos por un día, por qué no probas ?, esta noche al menos dale, proba Hernancito...". Podría si, seguro, y ahí se produce el milagro, y me acuesto del costado izquierdo de la cama y disfruto, a la par que pienso : "Ahhhh... que cómoda que es mi cama, qué cómodo que es mi somier…”, todo esto mientras me voy corriendo, nuevamente, hacia mi costado derecho.

Si si, así, tal cual. Al igual que esa persona divorciada, que una vez apropiada de la cama como un trofeo más ganado en una digna batalla, sigue manteniendo para si ese lugar que, si bien antes era SU LUGAR, ahora lo es con mucho más razón, por supuesto. Al igual que esa viuda que fallecido su conyugue, sigue durmiendo del mismo lado de la cama por costumbre quizás, por respeto, por tributo, por lo que sea. Al igual que vos, que cuando subís al colectivo vacío vas siempre a buscar ese mismo asiento. Al igual que todos los que se apropian de una silla en el lugar de trabajo, una silla que no es diferente a la del vecino pero que, en definitiva, es SU SILLA. Al igual que esos niños que, enfermos de celos entre sí hacen suyo y de nadie más, ESE LUGAR EN LA MESA. Al igual que todos ellos y que muchos más yo también tengo, en resumidas cuentas, dentro de mi lugar de descanso, MI LUGAR.

Por qué ???. Honestamente, no lo sé.

3 comentarios:

  1. Qué loco!, a mi me sucede lo mismo.. :)

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  2. Creo que uno tiende a aferrarse a ciertos objetos inanimados y hasta incluso otorgarles una energía viva. Ciertamente seguirán siendo objetos inanimados... pero nosotros le hemos otorgado un "valor" para nuestra alma. Yo me aferro mucho a cosas como"mi remera vieja", "mis colchas, etc..

    Y si de camas se trata.. me recuerda que somos animales..

    A veces nos creemos que somos seres humanos... y nos olvidamos que somos animales.

    El perro por ejemplo sule dar muchas pequeñas vueltas en circulos antes de acostarse a dormir una siesta... Y ciertamente ellos "elijen" su lugar. ¿por que ese y no otro?

    Tambien olfatean mucho antes de defecar. ¿a caso no es lo mismo tirar la mierda en cualquier lugar..? si finalmente es mierda.

    En fin.

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  3. Particularmente, y sin ánimo de tener la última palabra, pienso que quizás hacemos nuestras necesidades, por una cuestión cultural, en el inodoro y no en cualquier otra parte.

    En concordancia también con lo que decís no considero al hombre muy diferente al animal. En primera instancia, partamos del hecho de que somos, válgame la redundancia, animales de costumbre. Por consiguiente, creo que si nos hubiesen acostumbrado a comernos nuestra materia fecal desde chiquitos, muy probablemente esta noche en casa, en vez de cenar un rico churrasco con ensalada, bien podría estarme comiendo un suculento plato de mierda.

    Ahora, si todo esto responde solo a una cuestión cultural o no, ahí tengo mis serias dudas. Como ser humano, hombre civilizado que soy, no me imagino ir a visitarte a tu casa y en vez de sentarme en un mullido sillón a tomar una copa de vino, hacerlo arriba de un sorete.

    No puedo cuantificar (no soy psicólogo, biólogo, ni nada que se le parezca) cuanto tenemos de animales y cuanto no, pero de lo único que estoy seguro es como seres humanos concientes, pensantes, tenemos muchas posibilidades que los animales no tienen, y algunas desventajas.

    Como dijo alguna vez Jorge Luis Borges : "Los animales son eternos, pues ignoran la muerte".

    Yo agrego, fiel a mi estilo y como dijo otro alguien alguna vez : "Nada es absoluto, todo es relativo".

    ABRAZO !!!. Gracias por comentar...

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