miércoles, 24 de agosto de 2011

Arteria Sonora - Mi Corazón

   Nuevo proyecto, nuevas ilusiones y una única movilización, el amor por la música.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Jim Morrison, el Poeta que murió mas de una vez



   “No quiero que la muerte me encuentre durmiendo. Voy a morir una vez solamente y no me la quiero perder por nada del Mundo”
                                                                 
                                                           Jim Morrison.

James Douglas Morrison, mundialmente conocido como Jim Morrison vivió apenas 27 años. Si, veintisiete agitados años fueron suficientes para que “El Rey Lagarto” pasara por nuestro Planeta tal cual El mismo había predicho cuando dijo : “Seré como un cometa que pasará fugazmente, pero cuya estela de luz jamás podrán olvidar”.



A simple vista no llegar siquiera a cumplir treinta años de edad puede parecer poco, pero teniendo en cuenta el estilo de vida que tuvo Morrison durante su estancia como cantante en “The Doors” hasta su final en París, puede llegar a considerarse hasta demasiado. Jim era un cantante carismático, un poeta visceral, un ser humano que vivía al límite su vida rompiendo toda regla que pudiera romper, un transgresor sin lugar a dudas; pero también era un alcohólico perdido y un adicto a las drogas.

Jim arrastraba y sufría su pasado, y quizás por eso lo negaba siempre que podía. Como consecuencia de la función militar paterna, ya desde niño había sufrido en carne propia el desarraigo. No habiendo llegado a los 14 años de edad había vivido en varios sitios diferentes. Algunos biógrafos y analistas creen que esto debe haberlo marcado de alguna manera, forjando así su carácter rebelde y desapegado del mundo. Al menos eso es lo que se cree y con lo cual se especula. Bien vale recalcar como dato curioso y anecdótico, el hecho de que siendo siendo hijo de un Almirante escribiera “The Unknown Soldier”, uno de los temas mas populares que existen sobre la guerra.

Jim Morrison, ex-estudiante de cine graduado en la UCLA, Poeta y cantante, era también un alcohólico perdido y un adicto a Drogas tales como el LSD, el Peyote y la Cocaína (sin considerar a la Marihuana, por supuesto). LSD y Peyote eran Drogas muy populares en los sesenta y lo que se buscaba mediante estas, resumiendo, era “expandir la conciencia”. Cocaína y Heroina eran lo que se conoce como Drogas mas pesadas, y Jim también las utilizaba. En un reportaje póstumo los Doors sobrevivientes contaron como “Jim tomaba todo lo que le daban”. En una gira por Europa, una de las tantas giras que debieron suspenderse antes de tiempo porque “Jim simplemente no aguantaba”, tuvo que ser internado debido a una de sus tantas sobredosis.  Bebía y consumía drogas hasta literalmente desmayarse. La inconciencia lo encontraba a Jim donde fuere, sea la calle, la playa, la habitación de alguna “amiga” ocasional o un estudio de grabación. Jim no tenía límites, Jim simplemente era el límite.

Así fue la vida de Jim Morrison durante los años que duró la popularidad de este como músico activo de los Doors. Popularidad que el mismo resistió con todo ímpetu en sus últimos años de vida y de la cual, de alguna manera, intentó escapar mudándose a París.

Ya en París la vida de Jim no habría de cambiar mucho que digamos. Excedido de peso y muy descuidado en apariencia, sus días transcurrían entre cócteles que incluían tanto poesía y cine, como Alcohol y Drogas. Pamela Courson, su pareja cósmica como El solía llamarla, no era lo que se dice una sana influencia para Jim Morrison, y juntos formaban el cóctel explosivo autodestructivo perfecto, repleto de neurosis, pleitos, desengaños, crisis nerviosas y excesos varios. Eran ambos virus y anticuerpo, por graficar la situación de alguna manera posible. No podían vivir juntos pero tampoco separados. A ella se la culpa de haberlo introducido en la Heroína, pero esto quedará en el misterio por siempre, y de hecho no hay nadie vivo del círculo íntimo de Jim como para dar testimonio sobre ello.

Las hipótesis que se tejen sobre la muerte de Jim Morrison son dos. La primera y no comprobada fehacientemente, es que murió en el baño del Bar “Rock and Roll Circus” de París luego de haber esnifado Heroína China, fue posteriormente trasladado a su departamento y sumergido en la bañera donde finalmente se reportó habérselo encontrado sin vida. Todo un montaje realizado con el fin de no involucrar a los camellos de turno, regentes del citado bar. Ninguna investigación al respecto arrojó luz alguna ni terminó de manera placentera tampoco. La segunda teoría es que estuvo esnifando Heroína junto con Pamela Courson en el departamento que alquilaban, se sintió muy mal, literalmente se descompuso y estuvo vomitando en el baño. Decidió tomar un baño ya mas recuperado, y horas mas tarde cuando Pamela despertó de su sopor de heroina lo encontró en la bañera todavía, plácidamente descansando pero muerto. Todo esto fue la versión que ella declaró ante la policía y los médicos peritos de turno.

Existen otras teorías mas pero absolutamente incomprobables, como que esnifó heroína creyendo que era cocaína, derivando en una sobredosis letal, y mitos que dicen que fraguó y simuló su propia muerte para aislarse por completo del Mundo bajo otra identidad. Nos gustaría creer esto último, pero es producto de un deseo y no de la realidad.

La muerte de Jim da pie al Mito, pero si se analizan en detalle sus últimos días son estos mismos los que humanizan al Mito en definitiva, los que destronan al Rey de la consecuente megalomanía que lo envuelve, cine de por medio, convirtiéndolo en un ser mas real, mas humano en definitiva y menos Dios. Jim no se sentía bien físicamente los últimos tiempos en París, tenía abscesos recurrentes de tos, dolores muy fuertes en el pecho y llegó a vomitar sangre en más de una oportunidad. Jim no era el Dios pagano que se entregó a la muerte en cuerpo y alma como quien se sumerge en un jacuzzi placenteramente, El sentía su proximidad y con ella todos los temores relacionados a la misma. Así y todo, solo la muerte lo llevaría hacia las esferas de lo divino, solamente ella lo convertiría en el Mito que hoy en día es y en definitiva, lo haría inmortal.

Fuentes consultadas : "Jim Morrison: LIfe, Death, Legend" de Stephen Davis, revistas varias y mi memoria, que sobrevive al paso del tiempo.

jueves, 10 de febrero de 2011

DRAMA - El Drama de "YES"...

"Drama", lanzado en 1980 es, lisa y llanamente, "El Drama de YES". Es el fin de una época, es el fin de la era Progresivo-Sinfónica de YES, senda que no retornarían hasta pasado algunos cuantos años.

Puede una banda sobrevivir a la partida de su cara mas visible ? a la partida de su cantante, de su "líder" (entre comillas) ?. En el caso de YES la respuesta es NO. O sería NO mejor dicho; porque de hecho lograron continuar y editar un buen disco como "Drama". Porque "Drama" no es un mal disco, en absoluto. Encuadra perfectamente dentro de lo que cualquier fan de la banda desea escuchar, y hasta puede competir y hacerle frente a algunos de sus predecesores.

Ahora, cualquiera que ose calzarse los zapatos de "Jon Anderson" carga sobre sus espaldas un peso muy difícil de arrastrar. "Trevor Horn" eso lo experimentó en carne propia, y de hecho no se sintió muy cómodo que digamos frente al público cumpliendo ESA función, pasando de frontman de YES al frente de la consola de Producción del próximo mega-exitoso album de la banda titulado simplemente 90.125, tal cual su número de catálogo. Por supuesto, narrado de esta manera puede parecer un dato menor y hasta despectivo, pero no lo es. "Trevor Horn" es un productor respetado y un buen cantante, salvo que a YES eso no le alcanzó.

Bien lo dijo "Rick Wakeman" cuando Anderson partió de la banda : "No se va cualquier integrante, se va Jon Anderson", y siguió sus mismos pasos. Casualmente, en los albores de una nueva década, YES continua girando sin Anderson ni Wakeman, quienes hasta hace pocos meses giraban juntos... caprichos o paradojas de la vida, quién sabe.

- Puede una banda sobrevivir a la partida de una pieza tan importante como un vocalista cuyo color de voz le da un matiz a la misma único e irreemplazable ?

- Debe limitar su vida a un solo músico, en consecuencia ?

- De sobrevivir al deceso de un cantante debe buscar un CLON de este, tal cual ha hecho YES en reiteradas oportunidades ?

El misterio continúa, y a más de 40 años de su fundación, YES sigue girando. Sin Jon Anderson por supuesto...

lunes, 24 de enero de 2011

Un Viaje Sepulcral

   En esta vida tan breve y misteriosa, si uno desea ver gente muerta tiene dos alternativas a disposición, entre otras tantas por supuesto. La primera y la mas obvia, es ir a un funeral y pararse frente al ataúd de turno. La segunda, mucho mas difícil y que exije no solo un estómago fuerte a prueba de todo, sino también un sistema cardiovascular sólido como una roca, mucho coraje y una enorme fuerza de voluntad, es hacer algún trámite en una repartición pública. Lo que sigue a continuación es una narración minuciosa del ultimo trámite que tuve la desgracia inevitable de tener que realizar en la Municipalidad del partido que me tiene como residente. Así y todo, pensemos que ocurrió en cualquier Municipio, da igual…


   Era una tarde calurosa de verano y me dirigí hacia la Municipalidad a saldar mis cuentas, dado que adeudaba algunas cuantas cuotas de Alumbrado Barrido y Limpieza, impuesto comúnmente denominado simplemente ABL. Ingresé por la puerta principal y fui directo al sector de informaciones para asesorarme. En informes, un señor ya fosilizado hace algunas décadas, muy amablemente me indicó que para el tipo de trámite que tenía que realizar debía ir hacia la ventanilla Nro.6, que se encontraba a unos 10 metros hacia el sector opuesto. Hacia allí fui, me apersoné con un “Buenas tardes”, y una dama de aproximadamente unos cuarenta años, luego de haceme esperar unos minutos, me miró y con voz de moribundo asfixiado murmuró un "Si, qué desea?". Le expliqué que venía a ver como podía regularizar mi Deuda Impositiva. Entonces, me dijo que fuera por Ventanilla 10 para pedir un “Estado de Deuda”, y que después volviera a esa ventanilla con el mismo.


   Ni lerdo ni perezoso me dirigí a la ventanilla Nro.10 tal cual me indicaron, solicité el “Estado de Deuda” en cuestión y volví a la ventanilla Nro.6. Nuevamente en el sitio de origen me atendió otra persona, esta vez una mujer que con mucha suerte rondaría los treinta años. La nueva empleada, con vos pausada y desganada me preguntó qué deseaba. Así fue como le expliqué que venía de estar en esa ventanilla, de la cual me habían enviado a la Nro.10 a pedir un “Estado de Deuda”, y que volvía finalmente para establecer un Plan de Pagos. Secamente me dijo que tenía que traer fotocopia del D.N.I. para ese tipo de trámites. “Y dónde puedo sacar una fotocopia del D.N.I. ? le pregunté, no sin un poco de irritación a esa altura. "En el tercer piso" me respondió, con una frialdad y desgano estimo que habituales en ella. 


   Así fue como estoico, una vez más, subí los 3 pisos y medio hasta el Sector indicado, para finalmente encontrar el mismo en la penumbra total y sin rastros de ninguna civilización aparente. Ya perdiendo por completo la paciencia volví a planta baja y con cara de pocos amigos, palmas de por medio para que notara mi presencia, le solicité a un muchacho que estaba entre un grupo de chicas que charlaban de sus menesteres cotidianos, mate de por medio, si no me podía fotocopiar el DNI en la fotocopiadora que tenía al lado suyo, a lo cual felizmente para su salud y la mía asintió. 


   Volví a la ventanilla Nro.6 con mi flamante fotocopia en mano, pero la chica de aproximadamente tres décadas de existencia no atendía más, y eventualmente era reemplazada por un muchacho de bermudas y zapatillas, un poco excedido de peso, que sería casi como un Clon sudamericano de “Jack Black”, un “Jack Black” tercer Mundista por qué no… “Si, en qué puedo ayudarlo?” me preguntó Jack muy amablemente. Y entonces le expliqué que venía de la ventanilla Nro.6, de la cual me habían derivado a la Nro.10 a buscar un “Estado de Deuda”, y que al volver a la ventanilla Nro. 6 bla bla bla… “Ok, usted lo que tiene que hacer ahora es establecer un Plan de Pagos, ya se lo preparo” me dijo Jack, y así se fue con mis boletas impagas y mi D.N.I. mas fotocopias, hacia los escritorios del fondo del salón.


   Pasaron los minutos pero Jack no volvía y yo me impacientaba. Bueno, en realidad ya me estaba comenzando a preocupar mas que impacientando, digamos. Luego de aproximadamente 15 minutos de esperar parado frente a la ventanilla volvió mi amigo Jack con un Listado en el cual se podían apreciar las distintas alternativas de Pagos disponibles para saldar mi deuda, y con este documento me dirigí a Tesorería a pagar.


   En Tesorería me explicaron que lo que me habían dado en Ventanilla 6 no servía para pagar directamente, sino que lo que tenía que hacer previamente era elegir uno de los planes posibles entre los existentes y tramitar la Impresión de las respectivas nuevas boletas de pago. Por supuesto, todo esto, en ventanilla 6. 


   Así fue como una vez más, volví de Tesorería a mi nuevo Hogar en el Mundo, a la ventanilla Nro.6. Otra vez ahí se acercó un señor de aproximadamente unos 50 años y me pregunto : “Está atendido ?”. Entonces le expliqué que tenía un año y medio de Deuda Atrasada de ABL, que había ido por la Ventanilla Nro.6, etc, etc, etc.. y antes de que se durmiera parado enfrente mío logré terminar mi relato. Me pidió mis datos, mi documentación, me preguntó en cuantas cuotas quería cancelar mi deuda y se fue hacia el fondo, cerca de Jack Black y del resto de los difuntos.





Versión extendida, final alternativo :


   Caminé un par de cuadras y se abrió el mismísimo cielo ante mis ojos. Atónito me quedé, paralizado. El tiempo se detuvo, el Mundo desapareció, y Dios mismo bajó a la Tierra para darme la siguiente lección : “Hijo, nunca más te hagas el pillo y dejes de pagar una cuota Municipal. Es mucho mas saludable darle al César lo que es del César cada bimestre, que tener que transitar las penumbras de lo desconocido, internarse en las mismísimas esferas del Abismo y respirar la pesada bruma de la Burocracia y la Desidia sin límites. Hijo, Nunca más. Por favor, Nunca más…”. AMEN.